Menos retenciones y restricciones y fin del cepo. El Gobierno nacional corrigió las cuestiones macro de la economía. Sin embargo, esa es sólo una parte de la película. La otra está relacionada con sus efectos en la “micro”; el “lado B” es la inflación. Una devaluación de entre 40% y 45% repercutirá en el poder adquisitivo del salario. La gestión tendrá que evitar rebrotes inflacionarios y elevadas demandas en paritarias. Los acuerdos de precios son claves para la siguiente etapa. Algunos funcionarios sostienen que, desde el balotaje, los precios ya se remarcaron en torno del 25%. Y tratarán de evitar que los empresarios se tienten a remarcar más. Paralelamente, el Gobierno tendrá que tratar de reducir el fuerte déficit fiscal. La emisión monetaria es inevitable. Y eso es otra vitamina para la inflación.

Síntesis de las medidas

- A partir de hoy se puede comprar y vender dólares sin restricciones en casas de cambio y bancos. No se requerirá más autorización de la AFIP.

- Se podrá operar mediante los mecanismos tradicionales bancarios o de internet, y en efectivo. Se mantiene el tope de 2 millones de dólares por mes para ahorro. 

- Se eliminan el dólar tarjeta y el dólar turismo. Paquetes turísticos comprados en efectivo tendrán una retención del 5%, deducible del Impuesto a las Ganancias.   

- Las liquidaciones en tarjetas se realizarán al tipo de cambio del Banco Nación al momento del vencimiento. Cerealeras liquidarán U$S 400 millones por día.